domingo, 30 de octubre de 2022

36 Encuentro de contadores de historias y leyendas. Experiencias y aprendizajes.

 El 36 Encuentro de contadores de historias y leyendas, celebrado recientemente en Buga, Colombia ha sido; es y será primordialmente, un ejercicio de resistencia.

Sin embargo, más allá del aspecto romántico de la expresión, la resistencia implica arte, implica transformación e implica participación y compromiso. Justamente esa es una de las tantas virtudes de este bellísimo proyecto: ser incluyente y promover la posibilidad de generar una experiencia participativa, contribuyendo a formación de conciencia crítica entre quienes participan narrando o escuchando.

Este encuentro de narradores rompe con muchos esquemas predeterminados en este tipo de espacios: Una participación mayoritaria de mujeres, dando un valor agregado a la circunstancia de ser un ejercicio de “poder por medio de la voz”, un alto porcentaje de adultos mayores, un intercambio de saberes culturales iberoamericanos con la participación de 9 países, una libre expresión sin competencia ni alardes de superioridad.  Es decir, aunque suene a utopía, este encuentro básicamente cumplió con el rol que el arte y la cultura deben cumplir.

Ser parte de proyectos de narración oral no es fácil, particularmente porque llevar la voz (con permiso o sin él) de grupos culturales tan diversos, implica riesgos que no siempre son sencillos de cargar.

La narración como tal tiene un rol en el desarrollo cultural, pues desde la palabra se da valor y significado a las vivencias, a la construcción de la memoria social, a la validación de la historia.        Por ello preservar la historia, es preservar el presente, es preservar el origen y el territorio que nos pertenece.

La enorme labor que el equipo de organización de este Encuentro realiza llevando el arte a las calles; a los ciudadanos de a pie, a las escuelas, es una labor no solamente extenuante sino valiosa y ejemplar, porque busca sin pretensiones ni exhibiciones innecesarias, abrir espacios para transitar por donde el arte, la cultura y la educación sirvan para reforzar la memoria y la participación colectiva, buscando el bienestar social común.

La narración es una voz para contar y preservar nuestro origen, es una oportunidad de utilizar nuestra voz que ha sido callada por la desigualdad, la indiferencia y el olvido.

Las puertas que CIRNAOLA está abriendo con una vida de compromiso están ahí, ahora es nuestra responsabilidad difundirlas.  Porque nuestra voz cuenta y el silencio no es una opción.

Guatemala, noviembre 2022.

N. Ivannoe Fajardo Andrade

colectivoarrancacebollas.blogspot.com ES UN ESPACIO DE OPINIÓN ABIERTO EL CUAL NO REFLEJA NECESARIAMENTE LA OPINION DE LA TOTALIDAD DE LOS MIEMBROS DEL COLECTIVO ARRANCACEBOLLAS. EL COLECTIVO ARRANCACEBOLLAS TIENE COMO FINALIDAD LA PROMOCION DE EXPRESIONES ARTÍSTICAS Y CULTURALES PERO DEJA A DISCRECION LA LIBERTAD DE OPINION DE SUS INTEGRANTES


No hay comentarios:

Publicar un comentario